
Hoy
recibí un mail de una amiga pidiéndome que escribiera algo sobre el desapego,
quizás sea un poco más difícil imponerse un tema, sentarse y escribir, pero
como a mi las letras me apasionan, espero que la inspiración me llegue camino
al andar.
Bueno me imagino que esto viene a raíz de la muerte de su hermano, cosa que me
imagino debe llevar un buen tiempo-indefinido para entender, comprender y
soltar, y aceptar el orden cósmico de las cosas.
Ayer
en la tarde fui al Pranayoga a una recitación/bendición y quizás a un nuevo
comienzo de todo, junto a Andrés Wormull mi querido profesor, amigo y guía de
Yoga, quién a parte de recitar 108 veces los 108 nombres de Shiva habló largo y
tendido acerca de Ishvara, que vendría a ser Aquello que lo sostiene todo,
Aquello que está presente en todo y que es el todo, una divinidad superior que
también existe en nuestro interior. Bueno y es así, me alegro que lo hiciera de
una manera explícita y clara, que expresara eso que experimentó y experimenta
él y todos los que se conectan más profundamente con el aquí y el ahora. Me
alegró mucho que hablara acerca de lo que nos entrega una práctica conciente,
que va más allá de lo físico palpable, que es un cable a tierra, que nos
conecta y nos silencia, que nos calma las fluctuaciones de la mente, aunque sea
por ese instante efímero diario, de devoción y esfuerzo, que es ese preciso
momento donde el Ser Supremo aparece. Y es allí, cuando uno se conecta con lo
real, eso intangible y misterioso, ahí es cuando uno despierta y se da cuenta
de que todo tiene un orden divino y natural donde se debe aprender a leer y
aceptar sabiendo que la vida es muy sabia y muy amorosa, aunque a veces
pensemos que es injusta. La vida es muy justa, todo tiene un ir y venir, todo
lo que nos pasa es para aprender a Ser, para mantenernos despiertos,
conscientes, incluso para remecernos y sacudirnos, a veces eso se necesita para
despabilar.
Pero dentro de esto no me siento capaz de hablar del desapego ante la muerte y
menos de una pérdida tan dura como la de un hermano, de hecho no puedo ponerme
ni me atrevo hacerlo en el lugar de mi amiga, me aterra pensar en eso, pero es
así y uno día a día debe saberlo, saber que la vida es frágil , lo que no
significa que uno deba andar pisando huevos y lleno de temores, al contrario,
creo que las pérdidas sirven para despertarnos, muchas veces , (la mayoría)
cuesta comprender el por qué y es allí donde uno debería tener esa fe profunda
esa certeza de que todo tienen un orden divino, que detrás de cada cosa, por muy
terrible que parezca, está la mano de una Unidad Universal que mueve las cosas,
siempre a nuestro favor, siempre para hacernos crecer. Para que no nos quedemos
pegados en lo trivial, en lo terrenal, para mostrarnos que hay mucho más allá,
que todo es infinito, sólo la carne muere, y ni siquiera, se transforma vuelve
a su estado puro de existencia, vuelve de donde viene. De esa fuente inagotable
de luz . Donde mora nuestra Alma, el Ser , Atman.
A través de mi experiencia personal frente a pérdidas de seres queridos, muy
queridos, puedo decir que la noción de tiempo lineal que re-conocemos se esfuma
y viene una especie de tiempo circular, donde no sabemos cómo transcurren los
días, meses años, a veces uno siente como si fue ayer, otras que ha pasado
mucho tiempo, muchos años.
Siempre que se habla de la muerte se me viene a mi mente y corazón esas
historias indias donde los antiguos sadhus y yoguis conquistaban a la muerte y
se sentaban a esperarla, ellos decidían cuando dejar el cuerpo. Que conectados
estaban, que entregados a la naturaleza divina. Yo creo que no hay palabras de
consuelo, creo que hay que vivir el proceso sin luchar, sin querer entenderlo
de manera racional, sólo dejar sentir y quizás sirva rendirles culto, hacer un
pequeño altarcito, prenderles velas o un incienso o poner una flor, recordar,
hablar con ellos ya que están presentes en otro plano. Y estar conscientes de
ello, porque si estamos alertas nos daremos cuenta de ello, que todos estamos
unidos eternamente. Quizás sea más difícil la aceptación para nosotros que
estamos insertos en esta cultura pop, donde la muerte no es tema, donde se
asocia al luto, donde los rituales son cada día menos rituales, en otros países
orientales, se visten de blanco, la muerte es transformación, purificación, en
otros sólo los hombres preceden el rito, incluso se rapan, en otras los
amortajan con aceite, todos ritos sagrados unidos en devoción. Creo que si uno
tiene ese regalo, aunque suene paradójico, de estar en ese proceso, debe rendir
culto.
Una vez conocí a una mujer muy bella, inteligente, iluminadita, que dijo que el
universo se sostiene por cierta frecuencia vibratoria, ( frecuencia que generan
todos los seres), si esa frecuencia llegase a bajar, el sistema colapsaría, por
eso a veces hay muchas muertes o grandes catástrofes ya que la frecuencia
vibratoria más elevada es la que se produce en el minuto de la partida, y es
allí donde la fuerza de la naturaleza aparece y donde uno puede darse cuenta y
rendir culto a este movimiento planetario, al orden divino.





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Me gusta tu comentario hacerca del desapego, es un gran tema para nosostros "occidentales". En mi caso, y sólo como reflección, he ido aprendiendo que somos seres de luz, almas que habitamos este cuerpo, pequeños puntos de luz que habitamos este cuerpo en esta dimensión 3D (energía/materia), el cuerpo es cadúco y envejece, y en algún momento lo dejaremos y volveremos al origen o lo que eramos antes de que se unieran ovulo y espermio, luz. Hay una fuente de luz universal de la que todos somos parte, todo es energía.
Creo en una gran fuente-inicio de toda la energía, la Divinidad y que cuando elevamos nuestra frecuencia vibratoria, ya sea por la meditación y nos alineamos en todo nuestro ser, conectamos con nuestro ser superior, somos undidad, podemos entender el alma que somos, nuestro verdadero ser y a travez de esta práctica podemos comenzar a entender la naturaleza del ciclo de vida y a prepararnos para el momento en que tendremos que dejar este vehiculo terrenal o de esta dimensión.
Esta es una de mis prácticas en mis meditaciones evolutivas, las que sólo puedo entender para mi mismo aún, todavía la perdida de un ser querido-cercano es muy difícil...Gracias Alejandra, gracias universo por este momento.
OM SHANTI
TO+